El pobre, el extranjero, la viuda y el huérfano. ¿Y las mujeres sujetos-objeto de la trata dónde están? ¿Y la trata misma? Algunas reflexiones sobre Cuidado, Protección y Justicia.



 Después de escuchar el fallo de todos sobreseídos en Tucumán en el juicio por Marita Verón
me aparecen, me interpelan una serie de preguntas.

¿Qué les pasa a las testigos-víctima de trata cuando después de atestiguar sobre acciones que tienen que ver con el maltrato, abuso,  la casi reducción a la esclavitud, la pérdida de la libertad, el sometimiento brutal, se encuentran con sus victimarios sin condena?  ¿Cómo se organiza la subjetividad vulnerada? ¿Se sienten nuevamente vulnerables?¿Qué les puede suceder ahora? ¿La vulnerabilidad se supera? ¿O en cada nueva vulneración se vuelve a sufrir? ¿Cuál es la relación entre vulnerabilidad y  justicia?

Frente a la avalancha de interrogantes recordé autores de la tradición del pensamiento social como Levinas y  Dusel, para revisar y quería compartir algunas reflexiones acerca  de estas problemáticas que articulan lo normativo y lo antropológico.

“En su dimensión crítica la obra de Levinas da acceso a las preguntas por las transformaciones culturales-relacionadas en particular con la comprensión de la subjetividad- que condicionan todo proyecto ético y político capaz de tomar en serio la exigencia de justicia que emana de la humanidad explotada, excluida y pauperizada” (Gómez -Muller 2010).

La tradición liberal individualista no toma en cuenta lo que se ha llamado “la dimensión económica de la moral”. Por eso critica la moral de manos vacías y señala la importancia de encontrarse con la presencia de la alteridad, socorrer y dar. “La ética exige  “acoger” con las manos llenas, es decir una relación que pasa por la materialidad y la economía y que por lo mismo confiere a la responsabilidad un carácter positivo: ser moral es tener que responder del otro (Ibid). (La negrita es nuestra)

Y en ese Otro; tanto uno, como otro autor reconocen, una subjetividad  condicionada por  la corporeidad, por el tiempo, y por lo social, es decir por lo histórico-político-social, que delinean tanto pasado como futuro. Ambos autores se refieren a la tradición bíblica y Levinas evoca las figuras del pobre, el extranjero, la viuda y el huérfano sujetos que expresan la condición material , económica y social en las que el Otro no es reconocido. ¿Podríamos agregarle a esta lista las mujeres en condición de trata y la trata misma, como rostros de ese Otro “no reconocido”.

Las subjetividades corporeizadas, territorializadas, temporalizadas, es decir  seres singulares vulnerabilizados por el hambre, el frío, la muerte... la trata, exigen de nuestra responsabilidad positiva, de un acoger con las manos llenas, de pensar en las utopías.

Levinas, Dusel señalan la responsabilidad ética y política hacia los más frágiles. Conviene recordar  también a Paulo Freire , con su “inédito viable” y lo que es posible de hacer. ¿La nueva ley de trata, será algo de eso? Que no se oculten de nuestras reflexiones y de nuestras acciones materiales las relaciones con la justicia y con la libertad. Y que podamos seguir pensando e interpelándonos acerca  de los espacios vacíos en los que  el Estado(que también somos todos/as) y el orden jurídico tienen que escribir desde la ética de la acogida  y del cuidado.



Dra. Maria Cristina Chardon, directora del PEU “Entramando, Comunidad y Universidad”, del programa Praxi.


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