TRATA DE PERSONAS: Es necesario cambiar

Por Luis Grünewald, Director PEU-UNQ “Universidad, gobierno y Empresa”



La Trata de personas es un fenómeno social de creciente evolución  en el país que afecta a todos y es un sistema integrado por las redes de tratantes, las víctimas, las fuerzas de seguridad, funcionarios a nivel municipal, provincial o nacional según el espacio geográfico de actuación y el poder judicial; en síntesis podemos decir que es un sistema muy complejo y perverso. ¿Como actúa el sistema?:

- En primer lugar tenemos las redes o asociaciones criminales. La trata de personas es un proceso que incluye diversas acciones: el reclutamiento o secuestro, el traslado (ya sea dentro de un mismo país, o entre diferentes países), la recepción y alojamiento de la víctima en el lugar de destino, y su explotación en un contexto de amenazas, engaño, coacción y violencia. Esta secuencia de acciones es llevada a cabo por redes o asociaciones criminales (redes de tratantes) cuyos diferentes miembros identifican y reclutan a las futuras víctimas; organizan, gestionan y financian su traslado; son dueños, administradores o regentes de los lugares donde las explotan, o ―alquilan a las víctimas a terceros a cambio de una renta. Los tratantes se aseguran mediante amenazas, engaños, deudas y violencia que las víctimas no puedan -o crean que no pueden- salir de su situación de esclavitud.

- Las víctimas, principales actores de este drama, con alteraciones psicológicas y en casos físicas de por vida, con graves problemas de inserción familiar y social, que se sienten siempre desprotegidas y que, en muchas ocasiones desgraciadamente, vuelven a caer nuevamente en manos de los explotadores.

- Las fuerzas de seguridad y los funcionarios, dos grupos devaluados por su accionar, de los cuales  se habla en forma permanente que existen "complicidades" entre los agentes de policía y políticos que "hacen la vista gorda" o simplemente previenen a los propietarios de prostíbulos sobre redadas inminentes así como que interactúan comercialmente con los traficantes.

- Por último, la justicia, que parecería que no es justicia por ejemplo de las absoluciones en el caso Marita Verón, ha construido los últimos años a partir de jueces garantistas que no castigan a nadie una imagen de parcialidad que da una visión de desprotección general en la sociedad.

A modo de síntesis general de esta problemática, podemos decir que:

- El último informe del Departamento de Estado de EE.UU. establece que la Argentina es un país de origen, tránsito y destino de los hombres, mujeres y niños víctimas de la trata de personas, en particular la prostitución forzada y trabajo forzado. El Departamento de Estado insistió en advertir que "el gobierno de Argentina no cumple plenamente con las normas mínimas para la eliminación de la trata", aunque reconoció que "está haciendo esfuerzos significativos para lograrlo"

- A nivel mundial, se estima que más del 90% de las víctimas de trata son mujeres, niñas y adolescentes explotadas sexualmente. En relación al tema, en Argentina no se cuentan con datos estadísticos reales de cantidad de personas afectadas ni de espacios de actuación. Pero los casos informados son muchos y ocurren en todo el país.

- Los datos estadísticos de recuperación son sombríos, ya que “…desde que se aprobó la Ley de Trata de Personas, en abril de 2008, se rescata a casi dos víctimas por día, lo que demuestra que la explotación sexual y laboral es una actividad ilícita muy difundida en el país. Pero sobre cada ochenta víctimas encontradas, sólo se condena a una persona. Las cifras surgen de comparar los datos presentados por la Oficina de Rescate y Acompañamiento a las Personas Damnificadas por el Delito de Trata, con el informe de gestión de la Unidad Fiscal Asistencia en Secuestros Extorsivos y Trata de Personas (Ufase), publicado en diciembre, y las sentencias dictadas en 2011. Sobre 2.160 personas rescatadas en situación de trata entre abril de 2008 y mayo 2011, sólo se halló a 27 culpables…” (1).

- Hay encubrimiento. Hay una verdad indiscutible cuando se dice que para que una red de trata funcione necesariamente existen complicidades de funcionarios, fuerzas de seguridad y del poder judicial. Desgraciadamente, generalmente no se puede probar la complicidad.

- Se actúa tardíamente. Se ha expuesto en más de una oportunidad la supuesta complicidad de funcionarios gubernamentales con los traficantes así como la ineficiencia del sistema judicial. El fiscal Marcelo Colombo, a cargo de la Ufase, “…cree que una de las principales dificultades para investigar estos delitos está en el propio Poder Judicial y en las fuerzas policiales. “Hay prejuicios a partir de los cuales se concibe el fenómeno de trata y, principalmente, a su víctima. Así, cuando se denuncia una desaparición, el sistema judicial no la relaciona con este delito y espera 48 horas para averiguar el paradero. Se empieza a investigar tarde”, Otro obstáculo es, siempre según Colombo, la disputa por competencia. “Los jueces locales piden investigar una causa de trata, delito federal, usando figuras penales vinculadas que pertenecen a la órbita local como prostitución. Esto genera idas y vueltas judiciales que dificultan las investigaciones”, afirma el fiscal…”. (1)

- Se actúa por el impacto social producido por los medios periodísticos no por la convicción de que se debe combatir el problema.  A mi humilde entender, en la actual realidad política se actúa por impacto mediático no por convicciones. Si hay ruido, hagamos algo…. sino no importa. Como ejemplo sirve exponer que el proyecto para reformar la Ley de Trata fue aprobada por unanimidad en el Senado un año y medio atrás y nunca fue tratado en la Cámara de Diputados; al día siguiente de la indignación popular nacional transmitido por los medios periodísticos por el juicio de Tucumán se convoco a una reunión extraordinaria para tratar el tema y sancionar la reforma antes de fin de año. Se critica generalmente el accionar de los medios periodísticos, pero en el caso de la trata de personas debemos agradecer su colaboración para la difusión y actuación del tema.

Estupor, incredulidad, Indignación, impunidad y oportunismo político sintetizan esta realidad que ha sido el juicio en Tucumán. Los proxenetas se sienten hoy impunes y las victimas se sienten totalmente desprotegidas.

Como síntesis de la actual realidad podemos decir que no se observa en el espectro político y de las instituciones responsables una real intencionalidad de hacer los cambios que se deben hacer para combatir y para erradicar este flagelo.

Es necesario un cambio de cultura y de actuación, es necesario que haya una real voluntad política de actuar y de cambiar.

Un ejemplo aplaudible es la política institucional de la Universidad Nacional de Quilmes, que desde el año 2010 viene trabajando desde la Secretaria de Extensión Universitaria el tema en general y específicamente en un proyecto el tema puntual como es la trata de personas en viajes y turismo con organismo públicos, instituciones privadas y ONG. 

¿En que colabora la universidad?, en aquellos ejes de trabajo que contribuyen al cambio: información, prevención, educación y concientización, parte del trabajo está expuesto en http://www.trata.seguridadturistica.org

La toma de conciencia por parte de la sociedad en su conjunto, de las instituciones educativas y de las autoridades competentes en la temática –fuerzas de seguridad, poder ejecutivo, legislativo y  judicial-, es el principal objetivo que tenemos que trabajar para combatir la trata de personas seriamente y eficazmente.

En una sociedad que cada vez piensa nada más que en la persona y su entorno familiar y no en los demás, debemos dejar de mirar al costado, dejar de pensar que este es un problema de otros y que a mí no me va a pasar. Todos estamos sujetos a que nos pase a nosotros.
Debemos combatir este flagelo social con las armas de cada uno tiene y apuntar a un cambio real del problema. Entre todos podemos hacer mucho más.

Referencias.

1 comentario:

Anónimo dijo...

este problemas no afecta a todos!! hace tu denuncia!